jueves, 13 de agosto de 2015

Drácula: La Historia Jamás Contada


Gary Shore se lanza a la piscina en su primera superproducción tras dirigir “The Draft” y “Made in Hollywood” en este largometraje basado en uno de los mayores mitos cinematográficos y literarios, donde intenta dar un giro a la historia humanizando los orígenes del sangriento vampiro, basándose en la vida del personaje histórico real que inspiró a Bram Stoker para al conde Drácula.

Vlad Tepes (interpretado por Luke Evans), príncipe de Rumanía, disfruta de una época de paz en su reino, hasta que un antiguo pacto con el traicionero sultán del imperio otomano le obliga a decidir entre su pueblo y su familia.

Al negarse a entregar mil niños, entre los que debería de incluir a su propio hijo, para convertirse en parte de la fuerza de élite del expansionista ejército Turco, Vlad se ve obligado a realizar un pacto oscuro con un demonio de la montaña, que le dotará del poder suficiente para evitar la masacre de su reino a cambio de entregar su alma a merced de la oscuridad y la sed de sangre.


El resto de la película transcurre a lo largo de unas 72 horas que tiene el príncipe de las tinieblas para hacer uso de sus nuevos poderes y evitar beber sangre humana para no quedar maldito de por vida mientras lucha con todo un imperio intentando evitar, además, una tragedia familiar maniobrada por el emperador Turco.


Un inicio de guión bastante prometedor y que da lugar a una primera hora de metraje bastante digno, aunque el excesivo énfasis por empatizar con la imagen de un bondadoso Drácula, desdibuja el mito del sangriento Vlad Tepes que se acentúa con una falta de carisma en el personaje principal.

La epicidad de las batallas y los efectos especiales a la hora de poner en pantalla los poderes sobrenaturales de Drácula intentar maquillar el quizás mal enfoque que se le dan a las mismas, con unos planos en cámara demasiado cercanos en ocasiones que no dejan disfrutar del todo de los combates.


La mezcla del personaje mitológico con el icono histórico peca en ocasiones de maquillar de bondadoso y samaritano al entremezclar una historia de amor que, si bien está bien hilada, se hace algo tediosa al final de la película, alejando y desdibujando la imagen terrorífica del mito de Drácula. Un final, que por lo contrario, deja abierta una puerta para quien se quede con ganas de más.


“Drácula, la leyenda jamás contada”, o como el estreno de un director (Gary Shore) al frente de una gran producción puede hacer que una gran promesa de película se quede en entretenida pero con un sabor agridulce, con algunos momentos icónicos de calidad (el pacto oscuro con el demonio de la montaña, o la evolución del personaje al ser dominado por sus poderes por ejemplo), pero con un final que quizás deje a más de uno con ganas de más. 


Entretenida, y que aunque puede que deje a alguno con ganas de algo más, a los fans del padre de los vampiros como yo les encantará.

Alberto G.M.


Síguenos en 

Google+  Twitter  Youtube  Facebook 

Digg Technorati Delicious StumbleUpon Reddit BlinkList Furl Mixx Facebook Google Bookmark Yahoo
ma.gnolia squidoo newsvine live netscape tailrank mister-wong blogmarks slashdot spurl

No hay comentarios.:

Publicar un comentario